Documento de la Upme LA APUESTA COLOMBIANA POR LAS ENERGÍAS RENOVABLES NO CONVENCIONALES, por redacción IP

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La UPME identificó cinco nichos de oportunidad en materia de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) .

El uso de energías renovables no convencionales  representaría una oportunidad para que el país  diversifique la  canasta energética nacional y  transforme su sector energético hacia un modelo cada vez más competitivo y sostenible.

Esa mirada hacia el futuro, para que el país reduzca su dependencia de  los combustibles fósiles y de los recursos hidroeléctricos, así como de la importación de hidrocarburos, y de un salto cualitativo hacia  el desarrollo de tecnologías para la transformación y uso de la energía hidráulica, eólica, solar, geotérmica y de las biomasas, es la que ha desarrollado la UPME, Unidad de Planeación Minero-Energética en su estudio “Integración de las energías renovables no convencionales en Colombia-2015”.

El documento de la UPME —que muestra el potencial del mercado para nuevas fuentes energéticas y la eliminación de las barreras para su desarrollo en el territorio nacional—  advierte que si bien  Colombia es un país que goza de una matriz energética relativamente rica tanto en combustibles fósiles como en recursos renovables,  dado que su consumo está basado en 78% de recursos primarios de origen fósil, “debe tenerse en cuenta que la demanda está prevista para ser cubierta por la oferta doméstica tan solo por el orden de 7 años más para el caso del petróleo y 15 años más para el caso del gas natural (UPME, 2014)».

En el caso del gas, debe tenerse en cuenta que se pronostica la necesidad de iniciar importaciones a partir del año 2017 o 2018, momento en el que la demanda superará la oferta interna”, sostienen los investigadores del estudio.

El escenario propuesto por la UPME resulta oportuno en un momento en el que las reservas probadas de hidrocarburos en Colombia tuvieron un descenso de 5.6% durante 2014, balance que alcanzó 2.308 millones de barriles, frente a los 2.445 logrados en 2013.

En relación a las reservas totales de gas en el país, el ministerio de Minas y Energía y la ANH señalaron que se situaron al cierre de 2014 en 5,9 tera pies cúbicos (TPC), lo cual supone una relación R/P de 13.2 años.

Para la UPME, la dependencia de la matriz eléctrica del país en el recurso hidroenergético, que representa 70% de la capacidad instalada a diciembre de 2014 y entre 70% y 80% de la generación eléctrica anual, debe llevar a  considerar la necesidad de integrar otras fuentes y tecnologías renovables a esta canasta, como es el caso de la energía eólica, la solar, la generación geotérmica y la cogeneración moderna a partir de la biomasa

 “El objetivo es reducir la dependencia en las fuentes convencionales, tanto hidroeléctricas a gran escala como fósiles, que en el caso de las primeras se ven afectadas a raíz de fenómenos como El Niño y el cambio climático, y en el segundo caso están sujetas a una amplia volatilidad en precios, siendo necesario reconocer adicionalmente que eventualmente tenderán a su agotamiento,  tanto a nivel doméstico como a nivel mundial”, revela el documento.

La UPME también recomienda que Colombia disminuya las emisiones de efecto invernadero producidas por el sector energético y contribuya de esta manera   a la mitigación del cambio climático.

Los nichos de oportunidad promisorios con que cuenta Colombia para aprovechar sus fuentes de energías renovables no convencionales con fines energéticos incluyen una irradiación solar promedio de 194 W/m2 para el territorio nacional, vientos localizados de velocidades medias en el orden de 9 m/s (a 80 m de altura) para el caso particular del departamento de La Guajira, y potenciales energéticos del orden de 450.000 TJ por año en residuos de biomasa, “representan potenciales atractivos comparados con los de países ubicados en otras latitudes del planeta”.

La UPME identificó cinco nichos de oportunidad en materia de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) para Colombia:

  •  El desarrollo de proyectos eólicos en zonas de alto potencial, empezando por el departamento de La Guajira.
  •  El desarrollo masivo de sistemas distribuidos de autogeneración solar FV a pequeña y mediana escala.
  • El desarrollo de proyectos de cogeneración a partir del aprovechamiento de la biomasa con fines energéticos.
  • El desarrollo de proyectos geotérmicos en zonas de alto potencial como el área del macizo volcánico del Ruiz.
  • El despliegue de proyectos con FNCER, especialmente a través de esquemas híbridos de generación, como solución energética en ZNI.

El estudio de la UPME también considera  que  la estrategia que debería implementar  Colombia para promover la integración de las FNCER a su Sistema energético Nacional debe fundamentarse en el marco legal establecido por las Leyes 142 y 143 de 1994 (Ley de servicios públicos domiciliarios y ley de energía eléctrica), la Ley 1665 de 2013 (aprobación del estatuto de la Agencia Internacional de Energía Renovable –IRENA–) y la Ley 1715 de 2014. (Ver) 

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