Ecopetrol hace balance MÁS DE MIL ATENTADOS CONTRA OLEODUCTO CAÑO LIMÓN-COVEÑAS

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OLEODUCTO CANO LIMON
La arremetida guerrillera de mediados de 2015 “es un capítulo más de una triste historia de atentados contra la infraestructura petrolera”, escribió Juan Carlos Echeverry en la revista institucional de Ecopetrol. (lavozdelcinaruco.com).

En  última edición de su revista e+, que edita Ecopetrol, se revelan  las cifras de  las acciones violentas por parte de la insurgencia armada contra la infraestructura de transporte  de crudo de esa compañía  en los últimos 30 años en el marco del conflicto armado colombiano.

La nota editorial de la edición  número 8 de la revista institucional de Ecopetrol,  el  presidente de la petrolera, Juan Carlos Echeverry, advierte que “se consignan las historias de tristeza y esperanza que generaron los atentados. Es un documento sobre una realidad que no se nos puede olvidar y que no deberíamos volver a vivir nunca más en Colombia”.

El artículo periodístico Una tragedia contada en números señala que la infraestructura de transporte de hidrocarburos operada  por Ecopetrol ha recibido entre 1986 y lo que va del año 2015, 2.575 ataques.

“Esta arremetida guerrillera de mediados de 2015 es un capítulo más de una triste historia de atentados contra la infraestructura petrolera, que empezó en los años 80 y que ya acumula más de 2.500 ataques, con unos cuatro millones de barriles derramados”, precisa Echeverry.

De acuerdo con cifras de Ecopetrol, el oleoducto Caño Limón Coveñas es la estructura  más afectada por las acciones terroristas de la subversión, al sumar 1.283 atentados. El segundo lugar lo ocupa el oleoducto de San Miguel-Orito en el Putumayo con 598 atentados.

Para la petrolera estatal el sistema de conducción de hidrocarburos en el departamento del Putumayo registra el mayor número histórico de atentados, con una cifra de 1.001 de hechos violentos desde 1986, le sigue  Arauca con 655 y Nariño con 469, Nariño con 170, Cesar con 79, Boyacá con 63, Bolívar con 7,  Sucre con 7 y Magdalena con 3.

Según Ecopetrol el 2001 resultó el año con más ataques a la infraestructura petrolera, al contabilizar 253. El año con el menor número de atentados fue 1987, cuando se registraron 11.

Las consecuencias de estos actos violentos por parte de la guerrilla es el derrame de 4.119.667 barriles de hidrocarburos, que han exigido una inversión en reparaciones que alcanza los 503.859 millones de pesos (cerca de 170 millones de dólares), monto que para Ecopetrol hubiera servido para construir 50 megacolegios y 5.800 viviendas de interés social.

Echeverry, sostiene  que entre el 27 de mayo y el 20 de julio del años 2015 se cometieron 73 atentados contra la infraestructura petrolera, principalmente en Nariño, Putumayo, Arauca y Norte de Santander. “Fueron derramados más de 50 mil barriles en la geografía colombiana, muchos de los cuales llegaron a los ríos Mira, Caunapí, Rosario, Tibú y Catatumbo”, apunta,

El presidente de Ecopetrol agrega que junto a esta historia de indignación “hubo otra que produce esperanza”. Es la historia de casi 500 personas que enfrentaron la tragedia, lograron controlar los derrames y mitigar los daños sociales y ambientales en tiempo récord. Con el apoyo de la fuerza pública, lograron devolver el agua a Tumaco en 17 días y desplegar una estrategia para recolectar el crudo, atender a los afectados y disminuir las consecuencias nocivas de los atentados.

Estudios de Ecopetrol sobre impacto ambiental de los atentados afirman que derrames cercanos a los cauces de los ríos como el Aracauca y el Catatumbo afectan a 30 especies de peces y 25  de mamíferos.

También la revista e+ recuerda que en el municipio de El Tarra, en la subregión del Catatumbo, se presentó uno de los ataques más impactantes: fue en febrero de 1988, cuando un atentado derramó 93.952 barriles de crudo que llegaron al Lago de Maracaibo, en Venezuela. El hecho fue catalogado como la catástrofe ambiental más grande en la historia ocurrida en aguas continentales.

 

 

 

 

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