Teherán acusa “hostigamiento” EEUU REPONE SANCIONES CONTRA IRÁN, por Lesley Wroughton y Parisa Hafezi

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Al abandonar el pacto y volver a imponer las sanciones que había levantado, además de agregar nuevas, Estados Unidos está apostando a que la presión económica obligue a Irán a cambiar su comportamiento y lograr un nuevo acuerdo mucho más restrictivo.

WASHINGTON/DUBÁI – Estados Unidos restableció el lunes las sanciones contra los sectores petrolero, bancario y de transporte de Irán y amenazó con tomar más medidas para detener sus políticas “ilegales”, acciones que la República Islámica calificó de guerra económica y prometió desafiar.

Las medidas son parte de los extendidos esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para frenar los programas nucleares y de misiles de Teherán y disminuir la influencia del país en Oriente Medio, en particular su apoyo a los poderes en Siria, Yemen y el Líbano.

Las sanciones apuntan a la principal fuente de ingresos de Irán, sus exportaciones de petróleo, así como a su sector financiero, esencialmente dejando a 50 bancos iraníes y sus filiales fuera del alcance de los extranjeros con su consecuente pérdida de acceso al sistema bancario de Estados Unidos.

El regreso de las sanciones fue desencadenado por la decisión de Trump del 8 de mayo de abandonar el acuerdo nuclear de 2015, negociado con otras cinco potencias durante el Gobierno del presidente demócrata Barack Obama. Ese pacto había eliminado muchas sanciones estadounidenses y otras sanciones económicas a cambio del compromiso de Irán de reducir su programa nuclear.

Trump denunció el acuerdo por límites de tiempo de algunas de las actividades nucleares de Irán, así como por no haber abordado otras que no le agradan a Estados Unidos.

Al abandonar el pacto y volver a imponer las sanciones que había levantado, además de agregar nuevas, Estados Unidos está apostando a que la presión económica obligue a Irán a cambiar su comportamiento y lograr un nuevo acuerdo mucho más restrictivo.

“El régimen iraní tiene una opción: puede hacer un giro de 180 grados desde su curso de acción ilegal y actuar como un país normal, o puede ver cómo se desmorona su economía”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, a periodistas.

“Esperamos que sea posible un nuevo acuerdo con Irán”, agregó. “Tenga la seguridad de que Irán nunca se acercará a conseguir un arma nuclear en tiempos del presidente Trump”.

Horas antes, el presidente Hassan Rouhani dijo que Irán seguiría vendiendo su petróleo pese a la “guerra económica” de Washington. “Hoy el enemigo está apuntando a nuestra economía (…) El objetivo principal de las sanciones es nuestro pueblo”, agregó.

“Estados Unidos quería reducir a cero las ventas de petróleo de Irán (…) pero continuaremos vendiendo nuestro petróleo (…) para romper las sanciones”, afirmó el presidente iraní ante economistas en una reunión transmitida en vivo por la televisión estatal.

“Hostigamiento”

Algunos analistas están escépticos de que Irán se someta a la presión de Estados Unidos, al menos en el corto plazo. “Las crecientes presiones sobre Irán no cambiarán el comportamiento del régimen en el corto plazo”, dijo Dennis Ross, un exfuncionario estadounidense que trabaja en el Washington Institute for Near East Policy.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, dijo que el “hostigamiento” de Estados Unidos era contraproducente porque aislaba más a Washington, en referencia a otras potencias mundiales que se oponen a la iniciativa.

Las otras potencias que suscribieron el acuerdo nuclear de 2015 —Gran Bretaña, China, Francia, Alemania y Rusia— han dicho que permanecerán con su compromiso.

Las sanciones están diseñadas, en parte, para obligar a los principales clientes de Irán a dejar de comprar su petróleo. Sin embargo, Estados Unidos otorgó excepciones temporales a ocho importadores: China, India, Grecia, Italia, Taiwán, Japón, Turquía y Corea del Sur.

Trump sostuvo que quiere imponer sanciones al petróleo de Irán de manera gradual, citando las preocupaciones sobre su impacto en los mercados energéticos y la posibilidad de un repunte de los precios mundiales.

La Unión Europea, que sigue apoyando el acuerdo nuclear de 2015, expresó su rechazo a la imposición de nuevas sanciones, mientras que China, un gran comprador de petróleo a nivel mundial, lamentó la medida.

Las sanciones también afectan a 50 bancos iraníes y sus subsidiarias, a más de 200 personas y embarcaciones del sector naval, así como a la aerolínea nacional de Teherán, Iran Air, según el comunicado del Tesoro. Washington agregó que endureció las sanciones contra unas 300 entidades o personas y a filiales de compañías iraníes.

(Reuters)

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