TGI, Gas Natural y Ecopetrol RECOLECTOR DE BASURA CON GNV PASÓ LA PRUEBA, por Cristina Quiroga R

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Los resultados, presentados este lunes, mostraron que el camión recolector de basuras a gas natural es una ‘verdadera alternativa para Bogotá’ al reducir emisiones contaminantes que mejoran la calidad de vida y la salud de los capitalinos.

Bogotá – Tras siete días de comparar la eficiencia energética y operacional, así como las emisiones (dióxido de carbono, óxido de nitrógeno) entre un carro recolector de basura con diésel y otro con tecnología Euro V, usando gas natural vehicular (GNV) en Bogotá, el último demostró que reduce las emisiones contaminantes y es una alternativa para la ciudad en eficiencia, frente a la primera opción.

Así se desprende de la prueba certificada por el Icontec con un consultor experto, Idea Ingeniería, e impulsada por Gas Natural, Ecopetrol y Transportadora de Gas Internacional (GTI). Los resultados, presentados este lunes, mostraron que el camión recolector de basuras a gas natural es una ‘verdadera alternativa para Bogotá’ al reducir emisiones contaminantes que mejoran la calidad de vida y la salud de los capitalinos.

Según explicó Edmer Acevedo, de la firma Idea Ingeniería, el ruido emitido por el camión con GNV es diez veces menor que el convencional y se superó la prueba de arranque y pendientes, en 12 rutas de la ciudad, en sectores como San Cristóbal, Usme, Rafael Uribe, entre otros.

Otra de las diferencias que destacó el ingeniero Acevedo se encuentra en los costos de operación asociados al combustible: con una diferencia de 13% a favor del camión recolector con GNV.

Durante el monitoreo se encontró que la operación a diésel es de $11.443/tonelada, mientras que la operación a GNV tiene un costo de $9.937/tonelada. Según los expertos, toda la flota compactadora en la capital del país —funcionando con este combustible—obtendría un ahorro de alrededor $2.700 millones anuales.

Los resultados de las pruebas, realizadas en condiciones reales, demostraron la reducción de material particulado en 95% y 91% de óxidos de nitrógeno frente a un vehículo tradicional y la disminución de CO2 es de 25%; cifras alineadas con las metas en calidad de mejoramiento del aire en la ciudad, que apoyan las estrategias del Plan de Desarrollo Distrital, al igual que las contempladas en el Plan Decenal de Descontaminación del aire para Bogotá.

De acuerdo con los expertos, optar por la opción del gas natural vehicular en los 200 vehículos compactadores, más los automotores livianos que operan la recolección de residuos sólidos en Bogotá, significaría la posibilidad de ahorrar casi 13 mil toneladas de CO2 que serían descargadas al ambiente durante los próximos ocho años con el sistema actual.

Panelistas a favor del GNV

Luego de conocerse los resultados de esta prueba, que facilitó la empresa Aguas de Bogotá, se realizó un panel entre Germán Fernández  González, presidente de Gas Natural Fenosa Colombia, Jaime Orjuela, presidente encargado de TGI; Pedro Manrique Gutiérrez, vicepresidente Comercial y de Mercadeo, y Orlando Cabrales Segovia, presidente de Naturgas, quien lideró la actividad.

Todos coincidieron en que siguiendo la tendencia mundial por el uso del GNV, así como de algunas ciudades en Colombia —Medellín, Cartagena y Palmira— la mejor opción para Bogotá es renovar la flota de camiones recolectores de basura —alrededor de 200— por vehículos con tecnología Euro V.

Y precisamente está en manos de la administración actual priorizar el uso del gas natural vehicular (GNV) en la licitación para la nueva concesión de operadores para el servicio de aseo en Bogotá.

Pedro Manrique, de Ecopetrol, señaló que esta empresa, pionera, en el uso de GNV está comprometida con este esfuerzo y señaló que “tenemos gas para mucho tiempo”.

Jaime Orjuela, presidente encargado de TGI, señaló que esta firma está incrementando inversiones que permiten garantizar la confiabilidad de suministro de este gas.

Germán Fernández, de Gas Natural Fenosa, señaló que se están preparando para el uso masivo del GNV, “si la administración municipal de Peñalosa decide usar este gas en el Transmilenio y los recolectores  de basura tendrían que hacer inversiones adicionales para garantizar el abastecimiento en el día 1.

Señaló Fernández, que el uso del GNV en estos vehículos, en Bogotá, depende de una decisión gubernamental, así como lo han hecho Madrid, Barcelona y París. Esta última se ha propuesto que en 2040 ningún vehículo a diésel circulará en sus calles.

Para Javier Fernández González, “el sector de gas natural tiene la experiencia, el servicio y la infraestructura para llevar a que este combustible sea el camino que Colombia siga para potenciar su desarrollo y asegurar el bienestar de la sociedad. Actualmente, el país cuenta con reservas de gas, con plena garantía de suministro y distribución. Por lo anterior, el gas natural se puede ofrecer con una tarifa conocida y estable durante el tiempo. El problema sigue siendo la escasez en la demanda, lo que implica una red de distribución concluida e instalada, pero subutilizada”.

Orlando Segovia, de Naturgas, destacó de los grandes ejemplos mundiales a China, que pasó de usar carbón a GNV y esta será la tendencia.

Colombia ha sido pionera en el uso del GNV. Sin embargo, en los últimos años el crecimiento se ha venido estancando por decisiones gubernamentales. Aquí, es clave la presión social por el uso de la energía verde, señalaron los panelistas.

El viceministro de Medio Ambiente, Carlos Alberto Botero, señaló que en la decisión del uso del GNV se debe tener en cuenta que más de 9 millones de personas en el mundo mueren por contaminación, cada año, por lo que se deben crear políticas que estimulen el uso de energías limpias. Se refirió a una nueva norma que saldrá en noviembre de este año sobre la calidad del aire, en Colombia.

Las alternativas, señaló, deben ser varias, adicionales al uso del GNV en camiones que son los que más contaminan: bicicletas, control al uso de motos —8 millones circulan actualmente—, reducción de velocidad y restricciones en algunas zonas.

El secretario de movilidad de Bogotá, Juan Pablo Bocarejo, señaló en su intervención que la administración Peñalosa adelanta estudios para saber hacia dónde va a crecer la ciudad, y las preguntas son qué tipo de vehículos se usarán, qué medio de transporte y que tan lejos quieren ir.

Sobre el uso de nuevas tecnologías, cuando se acerca la renovación de las flotas, el secretario señaló que la ciudad está lista para el uso de estas.

 

 

 

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