Invertir para no perder MÉXICO USA EL MERCADO DE FUTUROS PARA PROTEGERSE DE LA VOLATILIDAD PETROLERA, por Carlos Goedder

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México tiene una suerte de póliza de seguro ante la caída en los precios petroleros.

 

En 2014, el Gobierno mexicano invirtió 773 millones de dólares para garantizarse un precio de venta de 76,40 dólares por barril en 2015.

Desde el año 2003, el Gobierno de México emplea el mercado de futuros petroleros para cubrirse del efecto de la caída en el precio petrolero. El aporte petrolero en términos tributarios y de regalías, incluyendo a la estatal petrolera Pemex, es de cerca 33% del presupuesto gubernamental.

Mediante el mercado de futuros, México tiene una suerte de póliza de seguro ante la caída en los precios petroleros. Desde 2014, mediante 43 grandes contratos de futuros, México fijó en 76,40 dólares por barril el precio de su crudo para 2015,  haciendo una inversión de 773 millones de dólares.

Esto viene a ser la prima que está pagando México para evitar un precio inferior durante este año de volatilidad petrolera.  Se trata de una de las coberturas más importantes en el mercado global de materias primas.  En 2013, México se garantizó un precio de 85 dólares por barril para 2014, mediante una operación análoga.

Con los precios que hay en el mercado de contado o spot (el precio al cual se vendería en este momento un barril de petróleo), la cobertura hecha por México sigue siendo rentable, incluso en el entorno actual de alguna recuperación de precios.

El día 24 de abril de 2015, el barril de Brent está en 65,32 dólares y el WTI a 57,52 dólares. Los barriles vendidos por Pemex en estos días, al precio fijado en el contrato de futuros, siguen siendo más rentables que haberse quedado sin tal cobertura y haber salido a vender el petróleo al precio que dictase el mercado de contado.

Hay, sin embargo, riesgo de pérdidas financieras por esta bienintencionada y loable cobertura. Si el precio del barril de crudo mexicano se localiza por encima de 76,40 dólares durante una buena parte del año, México habrá sacrificado ese ingreso extra por haber establecido el techo de 76,40 dólares.

A esa diferencia que se pierde entre el precio al contado y el precio en el mercado de futuros -técnicamente se le llama riesgo de base-, se debe sumar el millonario importe de prima pagada. De momento, se vienen acumulando ganancias y México podría deshacer su posición en futuros (con costo adicional, claro) recurriendo al mismo mercado donde hizo la compra.

Lo importante aquí es cómo el Gobierno mexicano está empleando los mercados financieros para evitar riesgos en su presupuesto y balance públicos, medida sobre la cual apenas se habla en naciones que están sintiendo el apretón en precios petroleros.

El presupuesto mexicano de 2015 rebajó el precio proyectado del petróleo en 3 dólares por barril, colocándolo en 79 dólares.  Esto significa que los contratos de futuros no han terminado de cubrir el presupuesto completamente, ya que tienen un precio 2,60 dólares por debajo de ese valor presupuestado.

Haber empleado un precio mayor suponía mayores costos y no siempre están perfectamente coordinados la compra de futuros y el proceso presupuestario. Lo interesante es que el Gobierno ya tiene provisionados el equivalente a 543 millones de dólares para cubrir este descalce y hay recursos adicionales, ya que cerca de 730 millones de dólares podrían tomarse del fondo de estabilización petrolera que emplea México.

El mercado de futuros

La protección contra fluctuaciones en precios de materias primas proviene del mercado agrícola y se pueden trazar ejemplos de contratos con tal fin hasta los remotos tiempos sumerios y babilonios.

Ya en el Siglo XVI había actividad relevante de estos mercados en ciudades de todo el orbe: Ámsterdam, La Haya, Alejandría y Osaka, por ejemplo, incluyendo productos como café, arroz y oleaginosas. Desde ese tiempo está consolidada una característica del mercado de futuros: su carácter global, incorporando los circuitos internacionales de comercio de materias primas o commodities, como se les llama en inglés.

La cobertura para un vendedor de petróleo es distinta a la de un consumidor.  Un comprador corporativo, por ejemplo una aerolínea, desea trabar el precio para protegerse de una subida en su combustible. El problema del vendedor es lo contrario, la caída en precios. No todos tienen la capacidad de compra o producción para operar en el mercado de futuros, o el dinero de la prima.

Algunos pueden considerar que los precios serán menos inestables y que pueden fluctuar a favor en el corto plazo, por lo cual se quedan sin acudir a este mercado y son “tomadores de precios” en el mercado al contado, ganando unas veces y perdiendo otras.

Según Barclays, los productores de crudo en EEUU tienen y asegurado (“hedged”) 22% de su producción para 2015, empleando el mercado de futuros al que también accede México (2).

¿Cómo se define un futuro financiero?  “Un contrato comercial estableciendo la compra o venta de cantidades específicas de una materia prima, en fechas futuras preestablecidas. El origen del contrato de futuros fue en la comercialización de productos agrícolas, y el término materia prima (“commodity”) es empleado para definir el activo subyacente, si bien el contrato está usualmente divorciado del producto.”

Este último matiz es importante y permite entender cómo funciona el mercado de futuros y sus diferencias respecto a una simple “venta anticipada” de mercancías.

Usualmente apenas hay intercambio real de mercancías bajo un contrato de futuros. La parte que “compra” la mercancía (el que está “largo” o long, en jerga de mercado) no va a pedirle entrega de barriles de petróleo al que vende (el que está “corto” o short). Se resuelve el contrato mediante cálculo de diferencias en precio.

En el caso mexicano, por ejemplo, la otra parte del contrato puede ser una aerolínea que creía que el precio del petróleo se dispararía o deseaba protegerse de ese riesgo. En tal sentido, reconocerá a Pemex la diferencia entre el precio al contado y el precio pactado en el futuro y hará esa liquidación de dinero. A los precios actuales, Pemex recibe ingresos con el contrato a futuro; pero si el precio del barril al contado se va por encima de 76,40 dólares, Pemex pagará la diferencia de precio por barril a la otra parte y perderá dinero con el contrato. Esto se llama liquidar por diferencias, en terminología de mercado.

Otro tema importante es que los contratos a futuros se hacen sobre una calidad específica de materia prima. Los contratos que compra Pemex se pueden estar haciendo sobre un tipo de petróleo diferente a la calidad producida por México. Se opta por una calidad homogénea en los contratos de futuros como referencia para fijar los precios y así se negocia en los grandes mercados financieros organizados y especializados en estas materias primas.

Para evitar disputas contractuales y especificidades de las materias primas difíciles de hallar, se emplea un contrato con un parámetro de producto estándar. Esto enfatiza lo dicho:  no se prevé intercambiar realmente la materia prima objeto del contrato.

La figura siguiente  muestra las cotizaciones del mercado de futuros petrolero en Nueva York en el Wall Street Journal (4) del 24/04/2015.Cuadro Goedder

Se aprecia en la cotización que se trata de petróleo crudo ligero (“light crude oil”) como calidad de referencia; en “Last” se toma el precio de cierre en dólares y se ven los plazos de liquidaciones mensuales pactados desde junio de 2015 hasta junio de 2017. Se ve que las cotizaciones sugieren expectativa de incremento en el precio petrolero, partiendo de 57,56 dólares el contrato a junio 2015 y alcanzando 65,55 dólares para las ventas pactadas a junio 2017.  La columna “Chg” muestra el cambio porcentual en la cotización diaria del producto (el de junio 2015 bajó un poco: 0,18% en el día, lo cual indica que nuevos contratos se han hecho a menor precio). Otro dato relevante es “OpenInt”, que refleja la cantidad de contratos de futuros acumulados a ese plazo y da una idea de la “liquidez” y profundidad del mercado. El volumen se refiere a los contratos negociados durante la última sesión y otros precios como el de apertura, el mayor del día y el menor también se reportan.

El mercado de futuros es una herramienta relevante para cualquier productor o comprador petrolero con alta sensibilidad al precio. El objetivo de este mercado es ganar dinero, más que simplemente asegurarse. Quien entra en este mercado quiere beneficiarse de la diferencia entre el precio al contado y el precio pactado contractualmente.

México ha ganado dinero con sus operaciones de cobertura. No obstante, esto fija el precio, pero no consigue resolver el problema de producción.  En 2014 México tuvo una media de producción de 2,3 millones de barriles diarios, inferior en casi 220.000 barriles respecto a  los 2,52 millones de barriles presupuestados: un millón de barriles por debajo de lo que producía hace una década.

 

@carlosgoedder, Facebook: Carlos Goedder, arlosurgente@yahoo.es

 

 

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