La ‘triangulación’ rusa ROSNEFT NEGOCIA GAS CON VENEZUELA Y SUMINISTRA PETRÓLEO A CUBA, por redacción de Inteligencia Petrolera

0
1182
El jefe de la petrolera estatal rusa Rosneft, Igor Sechin, (izq) ssaluda al ministro del Petróleo de Venezuela y presidente de la estatal PDVSA, Manuel Quevedo, frente al presidente venezolano, Nicolás Maduro, en Maiquetía, Venezuela. 16 diciembre 2017. Palacio de Miraflores/entrega vía Reuters

Dos servicios informativos de Reuters ilustran la ‘triangulación’ energética que esta desarrollando Rosneft con sus aliados políticos en América Latina: Venezuela y Cuba. Esta operación simultánea define la geopolítica de Moscú como potencia petrolera que busca crear una red comercial en este continente mientras coopera con la OPEP en el acuerdo de recorte de la producción que se ha extendido hasta finales de 2018.

Desde Moscú el gigante petrolero ruso informó que el sábado 16 Venezuela le asignó licencias para desarrollar dos campos de gas mar adentro. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, firmó el acuerdo durante una visita al país miembro de la OPEP de Igor Sechin, presidente ejecutivo de Rosneft. En la visita, Sechin también discutió asuntos de cooperación entre su empresa y la estatal Pdvsa.

Bajo este acuerdo, válido por 30 años, el Grupo Rosneft operará los campos de gas de Patao y Mejillones, y tendrá el derecho de exportar toda la producción.

El gobierno socialista de Venezuela se ha volcado cada vez más hacia su aliado Rusia en busca de dinero y créditos. Pdvsa tiene una deuda de unos 6.000 millones de dólares con Rosneft, de acuerdo con la estimación de la empresa rusa en agosto. El mes pasado, Venezuela acordó una reestructuración de su deuda con Moscú, pero el compromiso no incluyó la deuda de Pdvsa con Rosneft.

Horas antes, el presidente de Cuba, Raúl Castro, también se había reunido —en La Habana— con Sechin en la última muestra de que los dos países se están preparando para sellar un importante acuerdo energético. Los medios estatales cubanos publicaron una fotografía de Castro y Sechin sentados en una mesa con cuadernos, junto con el ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, después de que los dos últimos celebraron lo que fue calificado brevemente como «una reunión de trabajo».

Cuba sufrió cortes de electricidad y escasez de combustible tras el colapso de la Unión Soviética a principios de los noventa, pero Hugo Chávez acabó con esa crisis al comienzo del siglo y la isla comenzó a depender de Venezuela en 70% de sus necesidades de combustible.

Pero los envíos subsidiados por el gobierno socialista venezolano han caído a 40% desde 2014. Cuba está buscando nuevos proveedores para ayudar a mitigar el racionamiento de electricidad y combustible a las compañías estatales.

Rosneft comenzó a enviar algo de combustible a Cuba en mayo, los primeros cargamentos significativos rusos de este tipo desde principios de la década de los noventa. La estatal rusa dijo en octubre que estaba estudiando incrementar los envíos de petróleo a Cuba y mejorar la capacidad de refinado en la isla después de que Sechin se reunió en Moscú con el ministro de Energía cubano, Alfredo López.

La ‘triangulación’ rusa avanza con paso firme. Endeuda a Venezuela cada vez más, explota sus recursos energéticos y tiene la mirada puesta en la petrolera norteamericana Citgo, filial de Pdvsa. De manera simultánea, reinicia una nueva relación con Cuba, su antigua protegida durante la época soviética, suministrando crudo y facilitando la refinación en Cienfuegos, antigua planta que Pdvsa había apoyado en la era de Chávez y que Cuba acaba de ‘cobrarle’ a Venezuela como supuesta ‘deuda’. El gobierno de Maduro lo ha permitido. Cada vez Venezuela depende más de Rusia. Y Cuba también. De nuevo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here